Medir, preparar y trabajar con seguridad
En las recetas, g significa gramos; ml, mililitros; cda, cucharada; y cdta, cucharadita. Usa báscula, jarra medidora y, si es posible, cucharas medidoras: una cucharada estándar son 15 ml y una cucharadita, 5 ml. Una cuchara rasa queda lisa por arriba, sin montículo. Para polvos y harina, pesar es más preciso que usar cualquier cuchara doméstica.
Lee la receta entera antes de empezar. Prepara ingredientes y utensilios, lávate las manos, lava frutas o verduras frescas y organiza una superficie estable. El pelador retira una capa fina de piel; el rallador hace virutas pequeñas. Pide que te enseñen ambos y mantén los dedos lejos de las cuchillas.
Cascar un huevo significa golpear suavemente la cáscara contra una superficie firme, abrirla sobre un cuenco pequeño y dejar caer clara y yema. La cáscara no se cocina. Retira los fragmentos con una cuchara limpia y lávate las manos tras tocar huevo crudo. No pruebes harina ni masa crudas.
El calor superior e inferior calienta desde arriba y abajo. La convección reparte aire caliente con un ventilador y suele necesitar menos temperatura. Elige solo uno de los ajustes indicados. Usa guantes de horno secos para sacar las fuentes, apóyalas en un lugar seguro y gira los mangos de las sartenes hacia dentro.
Son recetas familiares generales, no alimentación para bebés. Las porciones y el tamaño seguro de los trozos dependen de la edad y el desarrollo. Aclara alergias, intolerancias y normas religiosas o preferencias antes de cambiar ingredientes.